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Guisantes tardíos

Guisantes tiernos

Guisantes tiernos

Creciendo muy tiernos

Creciendo muy tiernos

Ya el año pasado lo intenté, pero los sembré tarde y llegaron los hielos antes de dar fruto, este año decidí que había que adelantar la fecha y a finales del mes de julio cuando preparé el terreno para poner las escarolas  coloqué una hilera de guisantes en tierra y una semana más tarde puse otra.

Con numerosas vainas

Con numerosas vainas

El primer año me dí cuenta que había elegido una variedad de crecimiento alto, por lo que las plantas primero desarrollaron materia vegetal y ya con cierta altura echaron las flores.  Este año decidí plantar una variedad de  crecimiento bajo y más temprana de floración y ha sido una mejor opción.

Los guisantes no nacieron demasiado bien, por los excesivos calores del verano, pero los que lo hicieron han crecido bien a lo largo de este periodo.

Con abundante flor

Con abundante flor

Uno de los problemas del  guisante en el  verano suele ser el desarrollo  del polvillo blanco, el oídio.  Pero no ha sido este el caso, pues este año nos hemos dedicado a experimentar  con  los purines antifúngicos y nos han dado buen resultado (deberemos seguir con ellos en años sucesivos para contrastar tendencias).

De bajo tamaño,...

De bajo tamaño,…

Así tanto el extracto fermentado de cebollas, como el macerado de salvia han sido usados con cierta recurrencia, sobre los guisantes, como cada quince días y las plantas están, pese al calor y la falta de lluvia a lo largo del mes de septiembre, limpias y sanas.

De bajo tamaño, fuertes y sanos

… fuertes y sanos

Ahora estamos empezando a recoger los primeros guisantes  y  están llenos de otras vainas en maduración. Si el veranillo se nos alarga las veremos madurar, sino recogeremos las vainas tiernas y las usaremos a modo de tirabeques antes de que lleguen los hielos. ©

Guisantes tardíos

Creciendo entre el trigo sarraceno y los boniatos

Flor del otoño

Tenía ganas de probar  a sembrar  los guisantes tardíos desde que el año pasado unos cuantos  nacieron por su cuenta de los que cayeron  tras recoger   los guisantes y lo hicieron a eso de finales de agosto, de modo que   pude recoger   una pequeña cosecha de ellos. Este año me propuse sembrarlos antes,  a comienzos de agosto.

Nacieron bien y les he ido dando agua con regularidad. Parecía que no medraban mucho, pero ha sido a partir de cierta altura cuando a las planta se las ha visto crecer de un día para otro.

Hilera de frente

Plantas en altura

He cometido un error grave y ha sido no ponerles con tiempo un buen soporte, por ello de momento se mantienen bien a caballo entre el trigo sarraceno y los boniatos, pero me imagino que no tardaran en caerse conforme se carguen con el peso de las vainas, por lo que intentaré ponerles, aunque sea tarde, algún tipo de sujección.

Como no pretendía que las plantas cogiesen mildiu, han recibido algo de azúfre y en estos momentos  están muy sanas y comenzando a florecer.

El guisante es una planta dura y resistente, pero el tema es si podrán desarrollar su cosecha antes de la llegada de las bajas temperaturas. De no se así tampoco habría pasado nada, no dejan de ser leguminosas mejorando la tierra.©

Los guisantes de mayo y sus primos

Esta tarde en la huerta

¡Crecen de día en día!

Entre primos anda el juego cuando hablamos de  guisantes y  tirabeques. Si tuviera que diferenciarlos sin saber donde están sembrados cada uno lo tendría difícil, pues son muy parecidos. Pero a la hora de cosecharlos está la diferencia, cuando nos quedamos con las vainas amplias y carnosas, tenemos los tirabeques, cuando cogemos los rollizos granos nos quedamos con los guisantes.

Delicadeza de la flor

Pisum sativum y  Pisum arvensis dos plantas claro ejemplo de la selección practicada por los hortelanos desde el Neolítico en función del producto final que deseaban.

Nosotros  ahora comenzamos a encontrar flores en abundancia, lo que nos abre el apetito de las futuras  cosechas. Me encantan  ambos en fresco, tanto crudos como cocidos. Y no es que no los hayamos probado ya, pues de los que coloqué junto al túnel  ya hemos probado algunas vainas de guisantes, pero son pocas plantas y están muy solicitadas, esta de ahora es ya una cosecha importante.

Durante el invierno este año han ido con mucha calma, y mientras la lluvia no llegó apenas medraban, aunque se les dieron algunos riegos. Pero es ahora al  suavizarse  las temperaturas después del agua caída, cuando están comenzando su loca carrera.

Desde los inicios …

…a finales de abril

Menos mal que este año me pilla preparada. Les tengo bien  desherbados y ya les he colocado el soporte, unos finos palos  que les servirán de tutor, que impedirán que se tiren de cualquier forma por los suelos. Además de tenerlos  a ambos en diversas fases de producción, desde los que ya nos han dado algunos frutos, pasado por los que comienzan ahora con la flor, los que florecerán en dos semanas, otros que tienen  como unos 10-15 cm de altura y los que está naciendo en estos momentos.

Vista general a inicios de mayo

Los que nos ocupan  en estos momentos  tenían hasta ahora bien definida la hilera, pero ya no es así pues  la masa de hojas se densifica, y poco a poco las flores nos irán produciendo su sabroso fruto. ¡Bienvenidos, os estamos esperando! ©

Guisantes y tirabeques están naciendo

Pisum sativum

Pisum arvensis

En estas últimas semanas  del mes de enero los guisantes  y tirabeques que había puesto en tierra en la sementera están dejando asomar sus hojas  y comenzando a aparecer, hasta ahora apenas había habido movimiento, solo algunos de los que nacieron por su cuenta de semillas caídas al final del verano habían crecido antes de estas fechas.

Guisantes y tirabeques son unas de las leguminosas que resisten bien  las heladas del invierno   tras lo que  aprovechan los primera subida de temperatura  y las temperaturas frescas del inicio de la primavera para desarrollarse mejor que con los calores de la época estival, por esto siempre es conveniente sembrar una primera tanda  en la sementera, pues  aunque tarden en aparecer adelantan respecto a los puestos en enero o febrero.

Guisantes naciendo

Tirabeques

Desde  ahora es conveniente realizar  otra serie de siembras más, para poderlos luego  ir secuenciando  su  consumo, por lo que  ahora hemos comenzado a realizar  estas.

Algunas de las siembras de la sementera se pierden pues los roedores a lo largo del invierno  disponen de más tiempo para localizar las semillas antes de que germinen y se las comen, pero es un riesgo calculado que hay que  asumir.

Con los guisantes  que habían nacido antes por su cuenta   ahora al realizar el túnel de los semillero, tras preparar el terreno he aprovechado y  los he trasplantado,  los he colocado en una hilera  al lado de la pared donde está este túnel, pero en el exterior, de forma que  puedan aprovechar el calor soltado por el muro y la mayor energía solar pasiva que se acumula en la zona ( ya que se forma un rincón entre la pared y el túnel de orientación sur-suroeste) para poder desarrollarse  antes. ©

Guisantes de trasplante

Los primeros guisantes

Alto crecimiento de los guisantes

Desde que sembramos los primeros guisantes han pasado meses. Desde entonces hemos puesto ya en primavera más guisantes, de forma que podamos irlos secuenciando en el huerto. El guisante es un cultivo cómodo que además enriquece la tierra como todas las leguminosas.

Algunas flores

de un blanco níveo

Pero sembrar  todos los guisantes en  una sola cosecha suele ser  adecuado para tener cubos de guisantes todos juntos  que hay que procesar rápidamente, y normalmente lo más rápido suele ser desgranarlos para meterlos congelados. Esto es frecuente que sea así, pero no es a mi entender la opción más adecuada

....

Cierto es que ningún guisante funciona tan bien como los guisantes de invierno a los que normalmente ataca mucho menos el gorgojo, pero también es cierto que el consumo fresco de cualquier producto del huerto es un privilegio que los que poseemos huerto podemos disfrutar, y además aporta mucho más nutrientes que cualquier otro sistema, a esto se añade el uso de la energía necesaria para mantener los guisantes congelados, que no hay que emplear si se van secuenciando de modo similar al consumo, salvo los que se reserven para el consumo en invierno.

Cargadas de fuerza

Por ello intentamos sacar el máximo provecho  a los guisantes secuenciando su siembra y su consumo, poniendo una tanda de guisantes cada tres semanas, puede ser un modo adecuado, pero como los hemos combinado con los tirabeques, el total este año ha sido menor.

Primeras vainas

Los guisantes llevan mucho tiempo en flor, su flor es  muy parecida a la de sus primos los guisantes de olor pero en blanco que en estas fechas  ya nos ha dado algunos guisantes, como primicias de los que visitamos el huerto. Esos guisantes que nunca llegan a la mesa , de los que todos los que nos dedicamos a esto disfrutamos, Los más sabrosos de todos ellos.

Vainas de guisante engordando

Nada es más atractivo y sabroso que un guisante tierno y jugoso recién cogido, con su toque dulce y crujiente.

Este es un año magnífico para el crecimiento de los guisantes que de hecho superan el metro de largo, y en ocasiones de altura, y no se les ha prestado la menor atención, fuera de colocarle la paja, que creo que funciona muy bien. Ahora llega el momento de disfrutar de ellos.©

Primeros guisantes

Los tirabeques, parientes de las guisantes

Encañando en las ramas

Muy parecido a los guisantes los tirabeques, Pisum arvensis,  se están desarrollando bien en el huerto. Son muy parecidos  a sus parientes  el Pisum sativum, presentan un elegante moteado plateado en las hojas quizá de diseño algo diferente al del guisante.

Este es mi primer año con ellos, pues no sé el motivo, pero el año pasado no llegaron a nacer, quizá se los comió alguien. Pero este año no ha habido problemas. Son una leguminosa más que requiere  poca atención,  poco nitrógeno, pero si alguno y no le molesta la potasa y los fosfatos,  y también  bastante humedad.

Como no sabía mucho sobre su cultivo, los planté al poco de comprarlos, en concreto en el Lidl, en marzo, pero me he enterado que pueden desarrollarse con las mismas características que los guisantes como cultivo de invierno adelantándose considerablemente su consumo, y posiblemente consiguiéndolos más tiernos al requerir humedad y cierto frescor, más cuando lo esencial de ellos no es el grano sino la vaina.

Detalles del moteado

Tirabeques en la primera fase

De todas formas este año avanzan bien, principalmente creo por el año con lluvias regulares que estamos teniendo. Recordemos que este es un año de hierba, y el tirabeque no deja de ser una de ellas.

Creciendo con fuerte impulso trepador

Por tener su tallo frágil, resulta muy oportuno colocar algún tipo de soporte sobre el que pueda enganchar sus zarcillos, unas cañas laterales les pueden venir muy bien, pero soluciones hay muchas a cada cual más ingeniosa.

De momento están creciendo bien. Puse dos tandas diferentes. La primera está a punto de abrir la flor, la segunda va un poco más retrasada y dependiendo de como venga el año quizá requiera riego, y posiblemente haya problemas con el oídio.

Me quedan otros pocos que  dejaré para  intentar tenerlos para el otoño, pero dependerá del espacio que haya disponible.

Espero recoger algo de semillas para iniciar el próximo  otoño la siembra adelantada de la siguiente primavera. ©

Los guisantes a comienzos de la primavera

Despertando a la primavera

Llevo con la intención de poner guisantes en la tierra desde comienzos de marzo, pero por una razón o por otra no ha podido ser hasta ahora, menos mal que los guisantes del invierno están creciendo bien, que sino me sentiría muy mal.

Necesitando apoyo

Los guisantes en primavera suponen una autentica delicia en el huerto, y para poderlos conseguir debemos ir los sembrando con regularidad en el huerto.

Pero primero os voy a hablar de mis guisantes del otoño-invierno, a los que tengo que ponerles cañas para que comiencen a trepar por ellas, y lo tengo que hacer ya, sin dejarlo.

Zarcillos del guisante para trepar

Hasta ahora les pusimos paja en el invierno y les ha venido muy bien pues y por un lado si ha hecho frío y por otro ha habido  menos pérdidas que otros años, y no creo que se deba a que este sea huerto diferente, pues a los titos les ha afectado bastante el invierno y a ellos no les puse paja.

También aparté la paja y en uno de los días despejados entre los días de lluvia les cavé y les arrimé la tierra,volviendo a colocarles la paja posteriormente.

Falta colocarles un tutor para que se apoyen y no se nos tiren por el suelo.

Semillas en el suco

Su crecimiento será muy rápido con la llegada del calor, en poco tiempo tendrán flores y en pocos días las vainas comenzaran a engrosarse y crecer. Su dulzura es única recién cogidos, ¡deliciosos!

Respecto a los de este año, la semilla ya está en el suco y no tardarán muchos días, si sigue haciendo tan suave, en asomar  sobre la tierra.

Desde estos momentos debemos ir practicando una siembra secuenciada de los guisantes para contar con ellos en el huerto a lo largo de la primavera y el verano.©

Las legumbres en el huerto 2010

Flor y fruto del garbanzo

Durante nuestro primer año en el huerto hemos pretendido usar las leguminosas como una planta modeladora del huerto que nos gustaría tener, por ello las legumbres han tenido un papel importante en el mismo.

Las legumbres son muy importantes en la dieta mediterránea de la que nos sentimos orgullosos de formar parte.  Pero somos conscientes que  los cambios que la vida actual ha introducido en la dinámica de las familias  han generado un descenso en el consumo de las mismas.

Pese a ello somos también conscientes de la riqueza que las legumbres aportan a la dieta, de la facilidad de congelación y conservación de la mayor parte de las legumbres, así como de la riqueza de sabores que estas aportan a nuestra mesa, por lo que somos unos firmes defensores de ellas. Y creemos y esperamos que recuperen un mayor peso en el consumo, por nuestro propio bien y por el bien que ellas aportan a la tierra donde se producen.

Plantas de garbanzos

Dicho esto e iniciando una nueva campaña, vamos a realizar un rápido repaso de las legumbres que hemos tenido y como se desarrollaron,  durante el año que se acaba:

Garbanzos: El espacio sembrado de ellos fue muy poco, apenas unos sucos a modo de prueba, pues queríamos saber como se nos daban, teniendo en cuenta que por aquí se dice que hay tierras que no sirven para la producción de garbanzos, que los que se crían en ellas salen muy duros y que es imposible cocerlos. No se que hay de verdad en ello, pero estos se dieron bien y son sabrosos, cociéndose en el tiempo habitual.

Habas: Las habas fueron puestas en la sementera, en un terreno que tras haber arrancado los chopos estaba en muy malas condiciones, pero pese a ello se dieron muy bien, y como la primavera vino muy buena resultaron unas habas más dulces y suaves de lo habitual, al principio pensamos si sería la tierra, pero las de mi madre este año también se dieron muy dulces, por lo que creo que a las habas no les conviene pasar sed.

Guisantes: Diversas cosechas de poca cantidad para asegurarnos guisantes  frescos a lo largo de toda la primavera y parte del verano y congelados para el resto del año.

Sucos de judías

Judías: La siembra de judías resultó muy buena, las judías se han dado bien, principalmente las rojas que son mucho más productivas. Es un buen terreno para este fruto, quizá deba sembrarlas más tempranas que este año, pero este con las heladas tardías retrasó mucho el fruto.

Muelas: Sembramos solo una pocas, que dieron muchas semillas, pues el terreno donde estaba favorecía, al tender a ser seco, la producción de semillas para seco, más que para su consumo fresco como suele suceder en otros años.

Para saber más de las legumbres puedes  enlazar con  En buenas manos .

Sembrando guisantes

Guisantes buscando tutor

Los guisantes son una de las legumbres del invierno que se pueden plantar, si el año viene normal.  Al llegar la primavera nos encontraremos con una cosecha temprana que será de agradecer, por el cambio que introduce en la dieta saturada durante el invierno de determinados productos: calabazas, patatas, zanahorias, repollo,…

Para ello es necesario contar con una sementera en la que podamos laborar la tierra y sembrar, tal y como ha sido esta.

Guisantes en el suco

Trabajada la tierra procedemos a abrir el suco y colocar en ellos las semillas, no demasiado juntas, pero tampoco demasiado ralas, pues si el invierno viene duro con heladas una parte de ellas no sobrevivirá. Si hay más semillas, pues hay más oportunidades.

Es conveniente poner algún abono, pues es una tierra, pesada, con poca materia orgánica, pero no demasiado, pues la leguminosa se vale por  si misma para la generación de sus propios nutrientes. Y  por otro lado si el invierno viniese riguroso no le conviene demasiado nitrógeno  que la pusiese más tierna  y jugosa de lo conveniente antes de tiempo .

guisantes naciendo

Comienza el crecimiento

Cerramos el suco y a esperar. Dependiendo de como esté la tierra podemos esperar 15 días o más, también depende de las temperaturas exteriores, si estas son como el año actual, no demasiado frías, aparecerán antes, aunque las heladas nocturnas también retrasan su aparición.

Flores de guisantes

Desde el momento en que nacen los guisantes van a depender de la temperatura exterior, pues si el tiempo viene bueno procuraran crecer, pero si comienza el frío, los guisantes no se hielan, pero no medran, resistirán los rigores del invierno, mejor o peor, esperando la llegada del buen tiempo.

En cuanto llega el buen tiempo comenzarán a crecer adelantándose de forma considerable la cosecha en relación con los sembrados en primavera, pues enseguida echan flores y comienzan a desarrollar el fruto.

¡Pero todo esto es adelantar demasiado!.