Archivo de la categoría: Calabazas comestibles

Cultivo de la calabaza Mallorquina

Calabazas maduras

Calabazas maduras

Una de las calabazas que suele ser habitual en el huerto casi todos los años es la Calabaza Mallorquina.  Las tengo  desde hace un montón de tiempo.

Junto a otras calabazas

Recién cogidas, junto a otras calabazas

Es un tipo de calabaza sabroso, que solo tienen un inconveniente que es que suele ser muy grande y larga, lo que la hace en ocasiones difícil de usar, pero guardada en la nevera, se puede ir usando por secciones cilíndricas que se van cortando y luego se protege la zona  de corte para que no se reseque hasta el nuevo uso. También, siempre es posible congelarla o repartir pedazos entre la familia, con lo que se acaba antes.

Su cultivo es similar al resto de calabazas del año.  Al sembrar procuro poner una tanda de ellas juntas para que, tengan mayor facilidad en la polinización y  al realizarse este se conserven en lo posible sus características genéticas.

Nunca sembramos en tierra definitiva hasta que se haya pasado el periodo de heladas en el exterior, pero podemos hacerlo en el interior del invernadero. La calabaza gusta de terrenos bien aireados, con buen abono, y que  esté bien descompuesto.

Diferentes largos

De diferentes largos

Hay que mantener cierto ojo sobre ellas a lo largo del verano y vigilar la evolución de la plantas. Mantener ciertos niveles de humedad en la tierra. Controlar la evolución de los hongos, en especial si llueve a lo largo del verano, o cuando comienza a ver rocío sobre la hoja. Por ello en el huerto ecológico se hace necesaria una tarea preventiva que minimice  el desarrollo de los hongos.

Creciendo en el verano

Creciendo en el verano

En ese aspecto hemos empleado a lo largo del verano casi cada semana, alternativamente: Infusión de salvia, bicarbonato disuelto en agua,  leche desnatada, extracto fermentado de cebollas, macerado de  Cola de Caballo,…  Las lluvias del final del otoño, y el abandono de las  pulverizaciones, favorecieron el desarrollo de estos hongos en el periodo final.

Y al final del otoño es importante recoger las calabazas antes de las helada, pues las calabazas se hielan, para pudrir posteriormente sino se hace así. Dejarlas en lugar seco y bien ventilado  es lo ideal, con ello pueden llegar a conservarse  casi el año.©

Calabaza Butternut

Cucurbita

Cucurbita moschata Duchesne, o calabaza Butternut

madurando

madurando

Las calabazas ya están recogidas la mayor parte de ellas. Aunque el otoño está viniendo bueno, las más maduras ya están retiradas y guardadas en casa. A las más verdes les daremos algo más de tiempo. Las mantendremos en  tierra hasta que  bajen las temperaturas y llegue algo más de frío, antes de las heladas.

En el huerto este año sembramos diferentes tipos de calabazas, pero de ellas una de las más interesantes  para cultivar son las calabazas Butternut.  Pertenece este tipo a las calabazas de invierno (Cucurbita moschata), calabazas que se conservan durante un periodo amplio de tiempo, pero es a lo largo del invierno cuando se encuentran en su momento para el consumo.

Son un tipo de calabaza de pequeño tamaño,en torno al kilo, con forma de pera o  a veces un poco  cuadrada depende del tipo, de piel fina en comparación con otras calabazas y carne dulce y carne anaranjada. Su tamaño menor facilita su consumo sin tener que tirar calabaza o congelarla.

Variedad de tonos, creando rayas

Variedad de tonos, creando rayas

Flores de calabaza

Flores de calabaza

Las semillas  de calabaza las colocamos en el huerto después de las últimas heladas, pronto con el calor de mediados de mayo aparecieron las plántulas, alrededor de las cuales colocamos algo de paja como acolchado para protegerlas,  dado que en ocasiones una helada tardía puede dar problemas y llevarse las plantas recién nacidas.

Calabacita pequeña creciendo

Calabacita pequeña creciendo

Coloqué plantas de calabazas en dos sitios diferentes, siendo uno de ellos uno de los bancales creados en el mes de julio.  En ambos casos han desarrollado  como una decena de frutos que se suman al resto de frutos de los diferentes tipos de calabazas plantados.

Durante el verano  se mantuvo un cuidado  de las plantas, aportándole agua, y algo de acolchado para conservar la humedad. El resto ha sido tarea de la planta que ha ido sacando flores masculinas y femeninas de forma regular.  La mayoría de las flores ha cuajado, pero otras no lo han hecho debido a  la escasez de polinizadores de este año.

Primera partida de calabazas

Primera partida de calabazas

maduración progresiva

maduración progresiva

Los frutos que van cuajado presentan al comienzo un color  verdoso, con un dibujo rayado de diferentes tonos y formas en su diseño,  que va desapareciendo  y se va igualando en el color de la piel conforme va madurando el fruto.  La madurez de la calabaza  es  importante pues las semillas se van desarrollando en ese proceso y si las plantas no están maduras cuando se cortan, el número de semillas  bien desarrolladas es mucho  menor.

Solo queda recolectar las calabazas y prepararlas para la mesa. En ese proceso el quitar  y secar las semillas es imprescindible para poder tener  una  nueva generación de plantas. ©

Injertos en calabaza

Las calabazas aparecieron antes

Las calabazas aparecieron antes

El año pasado compré unas sandías injertadas en calabaza, y este año estaba decidida a probar que tal podía resultar tal asunto. Por ello ya hace tiempo, coloqué en el interior del túnel  unos tiestos de  buen tamaño en los que  fui sembrando juntas pipas de calabaza de la que había conseguido especial para trasplantes, junto con  pepitas de sandías.

Diferencia de tamaño

Diferencia de tamaño

¡Craso error! sin duda ninguna, pues está claro que sandías y calabazas tienen ritmos de crecimiento diferentes, sobre todo si uno pretende ponerlas tempranas en esta zona. Así como ha sido un error sembrarlas juntas, pues es difícil de controlar que salgan todas, quedan a veces desparejadas y no siempre junto a la planta con la que quieres  hacer el injerto.

La diferencia es evidente

La diferencia es evidente

la próxima vez intentaré ponerlas individuales  y con al menos  dos semanas de diferencia entre las sandías, mucho  más lentas en su proceso de germinación y las calabazas, tanto  más rápidas, que incluso podrían ser tres las semanas entre ellas.

Sandías  bajo el túnel

Sandías bajo el túnel

Cuando ya iban  crecidas y  tras haber visto vídeos por Internet donde se apreciaban diferentes técnicas,  decidí probar las dos básicas que vi.

  1. En el primer caso, a aplicar en aquellos tiestos donde solo habían nacido semillas de  calabaza, se cortaba el injerto, en este caso mío de melones y  sandías  y se unían ambas partes con dos incisiones en diagonal, de dirección inversa, posteriormente  se ataba.

    Injertando melón

    Injertando melón

Sujección del injerto

Sujección del injerto

En el segundo caso manteniendo la misma técnica de corte, con dos plantas (calabaza y sandía) creciendo una junto a la otra. Dos cortes diagonales de dirección complementaria que  encajabna una porción de cada planta  en la otra, pero sin separar las plantas de su tallo, por lo que la seguridad de la operación era mucho mayor, eliminando al tiempo los posibles brotes que en las axilas de las  hojas de la calabaza pudieran aparecer.

Injerto por aproximación  del corte diagonal

Injerto por aproximación del corte diagonal

Sujección del injerto

Sujección del injerto

De la experiencia sacamos pocos resultados y algunas conclusiones:

  1. Los injertos cuando se corta la parte a injertar, en ningún caso resistieron más de unos días.
  2. Los que se mantenían conectados al suelo, se han conservado vivos, pero no siempre el encaje resultó correcto, pero aún sobrevive alguno de ellos, veremos si pueden salir adelante.
  3. Es necesario experimentar más por ello, por lo que  voy a poner alguna pipa nueva a germinar, para probar aunque vayan tarde.©

    Injerto seco

    Injerto seco

Cosecha de calabazas 2012

Calabazas grises valencianas junto a otras

Hasta ahora no os he contado del resto de la cosecha de calabazas que hemos cultivado en el huerto este año. Algunas  de las que teníamos del año pasado no las sembramos y por contra otras se han desarrollado mejor, pero en conjunto no ha sido un mal año para ellas.

Calabazas de Cabello de Ángel

Las coloqué en el trozo donde habían habido cebollas durante el invierno que fueron de las primeras en ser consumidas, tanto para  cebolleta tierna como para  emplearlas como calçots.

El lugar estaba abonado para las cebollas y  no me molesté en cultivar la tierra, sino que meramente  preparé las hoyas de cultivo donde iba a colocar las semillas de las  calabazas,  coloqué en cada una de ellas un buen puñado de humus y un par de semillas.

Calabaza Butternut

Teniendo en cuenta lo seco que venía el año, una vez hecha la hoya, les pusé paja de cobertura tapando la tierra, para que retuviera la humedad. Este paso  era  necesario para que germinaran las semillas y  para que ayudara a las plantas en las primeras fases de su desarrollo conservando la humedad  hasta que  las calabazas con sus hojas cubriesen el suelo lo suficiente para evitar la evaporación del agua del suelo.

Zona de las calabazas

Libando en la flor

Las calabazas nacieron bien, pero les costó arrancar. En las primeras etapas apenas cuajaban frutos, y de hecho hasta que no llegaron las abejas no se comenzaron a ver calabacitas.

El  verano supuso una abundante cantidad de flores, de las que cuajaron un montón de calabazas.

Así tenemos  además de las calabazas que ya os he mostrado: calabazas valencianas, calabazas Butternut,  calabazas   de forma redondeada y crecimiento irregular, a las que se suman las calabazas de Cabello de Ángel que fueron muy abundantes  y con buen crecimiento y las calabazas americanas que ya os mostré en el verano.

Butternut y americanas: winter squash

Suficientes calabazas para todo el año, pues  si se colocan en un lugar bien aireado y donde  estén secas se conservan bien y muchas de ellas sobre todo las valencianas tienen una gran resistencia y  vida muy larga, pudiéndolas consumir a lo largo de todo el año. ©

Más calabazas

Otra americana en el huerto

Cucurbita maxima en crecimiento

Toda nuestra cosecha, incluyendo la que no ha madurado todavía

Este año ha habido otra americana en el huerto. Una americana que en esta época se puede encontrar por todas partes dentro de la tradicción cultural norteamericana, me estoy refiriendo a una de sus  calabazas, en concreto a  un tipo de las que se   consideran sus  “pumpkin”,  perteneciendo a  la Cucurbita maxima, es una calabaza de intenso color naranja y pequeños lóbulos lo que le da una apariencia  rayada, la calabaza empleada en todas sus historias de terror, o en su famosa tarta de calabaza.

Es una de las  calabazas cuyas semillas se  vinieron con nosotros tras nuestra visita a USA y ha estado desarrollándose en el huerto a lo largo del verano. Al principio  no estaba segura y hasta que no fueron coloreando el fruto, pensé que solo  había dos plantas, finalmente terminaron siendo tres, aunque una de ellas apenas se desarrolló y su fruto es la calabaza más pequeñita de todas ellas.

Flor

…y …

…frutos

Las calabazas han crecido de forma irregular. Una de ellas aunque aparentemente tenía todo a su favor apenas ha medrado, otra de ellas a poca distancia de la anterior es la que ha generado el mayor volumen de calabazas, todas las que veis en la foto de la cosecha salvo la más alta y la más  pequeña, la otra desarrollo mucho volumen de masa vegetal, y flores, pero solo una de ellas cuajó. Estaba colocada ella sola lejos de todas las demás, quizá eso le afectó en la polinización.

Calabaza naranja ligeramente más alta

Esta cuestión del número de calabazas es un tema al que no  he dejado de dar vueltas,   pues se dice que hace falta un mínimo de  plantas en el tema de realizar una correcta polinización, por lo que me pregunto  si habrá habido  cruce de pólenes con las que ya había en el huerto,  aparentemente no, teniendo en cuenta que en la apariencia de las que han salido no se aprecian cambios, pero ya veremos en años sucesivos.

Intenso naranja después del verde

Las calabazas han estado bastante sanas salvo en la última etapa de su crecimiento que también han tenido oídio como otras cucurbitáceas del huerto. Se las mantuvo en la planta hasta que la amenaza de heladas hizo inevitable el retirarlas, de modo que una de ellas la más grande estaba verde al hacerlo, y es ahora cuando poco a poco comienza a colorearse de naranja.

Ahora que tenemos este clásico de la tradicion norteamericana, tendremos que intentar hacer los honores de una auténtica tarta de calabaza y buscar una buena receta para ello. ©

Desde USA con calabazas: Acorn squash

Plantas de Acorn Squash

Una de las calabazas más frecuentes en  el consumo cotidiano en América es la Acorn squash, o traduciendo literalmente: La calabaza bellota. Es una calabaza pequeña con la piel de color verde intenso que hace pliegues como el fuelle de un acordeón. Casi de ración es ideal para el consumo casero, pues prácticamente tiene el tamaño adecuado para su uso en la cocina, sin tener que dejar nada  de ella sin emplear de una vez para otra.

Calabacitas…

De mi visita a Norteamérica me vine con las semillas de una de estas calabazas que se cocinó en la casa donde estuve. Estas semillas llevan en tierra desde el mes de mayo. Las coloqué directamente  sobre el terreno, en una hoya con humus  y ya están desarrollando dando  flor y frutos.

…en crecimiento

Detalles…

Esta calabaza es  una cucurbitácea  que pertenece al grupo de las Cucurbita pepo. Como el resto de las calabazas de su grupo gusta de terrenos rico en nutrientes con suelo que se drene bien  aunque gusta  del regadío. Se siembra a pleno sol y desde que nace hasta la recolección  van de 80 a 100 días.  Nosotros ya tenemos algunos frutos que están  en un tamaño cercano al de la recolección, aunque es conveniente para que se conserven bien en el invierno dejarlas en la planta para que vayan a su ritmo madurando en las plantas.

Son calabazas fuertes y vigorosas que en teoría se mantendrán dando calabacitas hasta la llegada de los hielos. Momento en el que tendremos que tener cuidado para que no se lastimen los frutos.

…del crecimiento

Las tenemos colocadas en uno de los laterales de la huerta, y por lo que ido viendo  desde que llegaron las abejas no han tenido problemas para polinizarse, aunque he leído que se necesitan al menos cuatro plantas para que se realice una correcta polinización cruzada. Lo que me hace pensar si aunque están a cierta distancia de las otras (las puse separadas pensando en ello), no comenzaran ya a hibridarse con ellas. Tendremos que esperar para ver que sucede. ©

 

Las calabazas de 2011 y su conservación

Recién recogidas

Calabazas variadas

El año pasado no fue un buen año para nuestras calabazas. Inicialmente se criaron bien y crecieron pero luego con la llegada del calor dejaron de prosperar. Algunas de ellas enroscaron el borde de sus hojas que se amarronó y en otras apareció algo de araña roja. Pienso que quizá en algunas los ratones llegaron a hacer galería por debajo.

Pese a todo ha habido más calabazas de las que vamos a consumir, aunque no todas ellas llegaron a crecer todo lo posible.

Calabazas confiteras junto a otras de cáscara dura

Pero una vez producidas lo importante de la calabaza es conservarla pues es un fruto que si se cuida bien puede resistir sin problemas el año o  a veces incluso más, todavía queda alguna de las calabazas rosadas y grandes del año pasado, Eran demasiado grandes y están en el garaje ocupando sitio, seguro que por dentro están mermadas, pero  no se han podrido aún.

Calabazas en gris

Calabaza larga mallorquina

Para que la calabaza resista bien debe estar bien criada cuando la cortemos, y madura. Al cortarla es necesario respetar parte del pedúnculo al meno, cuando no entero. Debemos procurar que cuando recojamos las calabazas estas no hayan sido sometidas a heladas intensas, pues entonces en modo alguno nos duraran mucho tiempo.

Calabaza Butternut

Pero no todas las calabazas duran el mismo tiempo, una buena parte del secreto de su conservación está en relación con el tipo de calabaza que es. Tenemos calabazas de cáscara fina y de cáscara gruesa, su resistencia es diferente también.

Calabaza Totanera de asar

Pero sabre todo la clave fundamental del almacenamiento de la calabaza es que esta se almacene en un lugar seco y bien aireado donde no puedan afectarla la acción de los hongos y podredumbres que son los que pueden acabar con ella, pues las calabazas poseen algo que estos microorganismos desean: nutrientes y humedad interna para alimentarles.

Calabaza roja

Por ello un pajar, un desván, un garaje pueden ser un buen lugar siempre que esté bien aireado. No está demás un mínimo de higiene en su recolección, no emplear al cortarlas herramientas que puedan trasmitirles podredumbres, dejarlas secar antes de almacenarlas si estuviesen húmedas o con tierra. ©

Cabello de Ángel