Archivo de la categoría: Cultivo de cereales

Riegos del lino

Flor de Linum usitatissimum

Flor del Linum usitatissimum

Casi todos los años pongo algo de lino en el huerto. Me gusta cultivarlo y luego tomar las semillas  a lo largo del año.  Es muy valioso como complemento de la dieta que ayuda a controlar el colesterol, motivo por el que yo lo uso.

Abundante floración

Abundante floración

Este año el lino lo planté en la zona donde el año anterior había estado el melocotonero.  Lleva plantado desde el mes de marzo y ha ido floreciendo en varias ocasiones dando paso posteriormente a la formación de las cápsulas que forman sus semillas.

El lino en el momento de su primera floración

El lino en el momento de su primera floración

El lino este año tienen muy buen desarrollo. Dos hermosas hileras que han alcanzado un buen crecimiento. No me interesa la fibra del lino, sino  que yo lo cultivo  especialmente por  el fruto, en el que predominan las semillas doradas, aunque también hay algunas marrones.

Espectacular color

Espectacular color

Al sembrarlo en la base del suco colocamos un poco de  humus de lombriz. El lino  nació bien y en sus fases iniciales no recibió  apenas atención, fuera de desherbarlo un poco de aquellas hierbas que nacieron al mismo tiempo, que no fueron demasiadas.

Pétalos arrastrados por el agua al regar

Pétalos arrastrados por el agua al regar

En los inicios del verano fue creciendo bien y comenzó a florecer. Ha sido posteriormente cuando hemos comenzado a regarlo para que nos de la mayor cantidad de semillas y estas engorden bien. Ha recibido hasta el momento dos riegos, que ayudarán en  la formación de las semillas. A partir del primer riego volvió  más tarde  a abrir otro montón de flores.

La floración posterior es menos abundante

La floración posterior es menos  numerosa que la primera

Las plantas de momento se ven sanas y fuertes. No hay demasiada intención de regarlo más, salvo el agua que pueda escurrir de las remolachas al lado de las cuales está sembrado, pero depende de cómo se vea  se hará. ©

Aricar el cereal

¡A la tarea!

¡A la tarea!

Dícese aricar a la tarea de roturar el espacio que hay entre las hileras del cereal nacido, sea el trigo, centeno, cebada,…  Esta técnica solo es posible realizarla cuando no se ha sembrado a manta, sino asucando el terreno.

Todo hierbas

Todo hierbas

Es una tarea que desde la proliferación de los herbicidas  se ha restringido mucho en su uso, pero antes era habitual verla realizar  en primavera,  al finalizar el periodo de lluvias, cuando la tierra comenzaba a estar fácil de trabajar,  para desherbar el cereal.

Se  realizaba  esta tarea abriendo con el arado los sucos,  y acercando la tierra a las plantas, de modo que al remover las malas hierbas,  quedaban  expuestas al sol,  y se secaban.

Tambien servía para entoñar el cereal,  que tras las lluvias del invierno, tenía las raíces al aire, reforzando la cantidad de tierra que tenía sobre su base, de este modo  se afianzaba en el suelo.

Cavadas y  al sol, las hierbas fenecen

Cavadas y al sol, las hierbas fenecen

A esa tarea me he dedicado en parte  el fin de semana, sobre todo con el centeno, pues con el trigo no he acabado.  Lo malo es que no hay arado y la fuerza de trabajo en este caso han sido mis brazos y un zacho. También  hemos continuado cavando,  ya metidos en faena, las habas y los guisantes que comienzan a dejarse sentir   y crecer tras unos días de temperaturas tan suaves.

Luce bonito!

Luce bonito!

La tierra este año está tras tanta lluvia particularmente pesada y difícil de trabajar.  Se aterrona con facilidad. Es una tarea que se hace pesada, pero resulta necesaria, pues la tierra pesada y  lluvia han hecho proliferar la grama que es necesario controlar. ©

Maiz de palomitas

Maíz en palomitas

Maíz en palomitas

Ahora en estas tardes frías, cobijados en el sillón ante una buena película,  es cuando comenzamos a disfrutar de uno de los  frutos  recogidos en este otoño y que se ha estado secando hasta ahora: El maíz de palomitas, en su variedad específica, el Zea mays everata Sturt.

Pelando la mazorca

Pelando la mazorca

No ha sido mucho el fruto recogido,  pues de entrada no sembramos demasiado, pero si el suficiente para poder comer un montón de palomitas, de vez en cuando,  a lo largo del año.

Hilera de maíz

Hilera de maíz al recogerlo

El maíz lo sembramos al final de la zona dedicada a sandías y melones, donde recibía riego al mismo tiempo que las cucurbitáceas. Para evitar hibridaciones en el maíz de palomitas este año decidí colocarlo bien alejado del resto del maíz y  por otro lado lo planté en fecha diferente lo que permitió que no coincidiese con el resto en su época de floración.

Grano maduro

Grano maduro

Creció alto, con una o dos mazorcas por planta. Al ir tardío  el maíz ha madurado un poco más tarde, por lo que lo hemos recogido ya en pleno otoño a finales de octubre, antes de que bajaran las temperaturas, más que nada para comenzar a ponerlo a secar.

Mazorcas delgadas de grano más fino menudo

Mazorcas delgadas de grano más fino menudo

Ya seco antes de desgranar

Ya seco antes de desgranar

Hasta ahora ha estado en ello, pero ahora que ya está  bien prieto el grano y seco hemos comenzado a desgranarlo, con cuidado de no dañar la estructura del grano, para que las palomitas salten alegremente cuando lo pongamos en la sartén a calentar.

En el tarro de cristal

En el tarro de cristal

Solo nos queda almacenarlo de modo que se mantenga seco y pueda seguir abriéndose en la sartén. Para ello ya desgranado lo almacenamos en tarros de cristal. ©

Majando centeno

Trozo segado y amornalado

Trozo segado y amornalado

Llegada esta época  es la época de la siega, pero para cosecha la que tenía montada mi madre esta semana pasada en el pueblo, tenía una pequeña  meda de  mañizos de centeno dispuestos para  majar.

Campo de centeno en flor

Campo de centeno en primavera

No es que tuviera intención de  dedicarse al cultivo del centeno, de entrada había sembrado centeno en la sementera al acabar de recoger los cultivos, con la intención de que la tierra no echara tanta hierba y de que al llegar la primavera el centeno le sirviera como abono verde. Pero al venir la primavera tan húmeda no regresó al pueblo en las fechas que tenía previsto y cuando llegó el centeno tenía casi el metro, con lo que pensó en dejarlo para grano, el mejor grano posible y  totalmente ecológico, criado  con toda su altura pues algunas espigas tenían más de metro y medio.

Centeno en flor

Centeno en flor

Garañuelas

Garañuelas

Cuando llegamos al pueblo, ya había realizado ella sola la siega, todo ello con el sistema tradicional,  lo había cortado, amornalado y amontonado en dos medas. Para amornalar se eligen media docena de las espigas más largas y gordas y con ellas se atan los diferentes manojos, que se han ido haciendo con el cereal al segarlo, esas espigas juntas reciben el nombre de garañuelas.

Mi madre majando

Mi madre majando

Nosotros  primero limpiamos de hierbas  un trozo de pradera con la desbrozadora, extendimos un plástico en el suelo donde recoger el grano que se iba a sacar y  sobre el mismo fuimos extendiendo los mornales, para poderlos majar.

Manal artesano

Manal artesano

La acción de majarlos requiere una herramienta, el manal, que primero hubo que elaborar. Se emplearon dos varas que se ataban una a la otra, una seca, más larga  y la otra verde y corta, por lo que tenía más peso y eso ayudaba en la tarea al golpear el centeno, según  se iban moviendo los mornales, para que todas las partes quedaran bien sacudidas del mismo.

Amontonando la paja sin grano

Amontonando la paja sin grano

Todos probamos en la tarea, lo que para nosotros era casi un juego, pero que tenía que ser un duro  y áspero trabajo  si hubiera que extraer el cereal que comemos de esa guisa. Menos mal que no hacía demasiado calor.

limpiando  el grano

limpiando el grano

Espigas con un grano gordo y abundante

Espigas con un grano gordo y abundante

Al golpear la paja el centeno salía rebotado con energía y se amontonaba sobre el plástico, luego se sacudían los mornales y se amontonaban en un medero de paja, así unos tras otros, hasta acabar.

Centeno ecológico

Centeno ecológico

No acaba aquí la tarea, tras ella ahora hay que limpiar el grano amontonado, para ello es necesario un día en el que el viento corra un poco, y la brisa separe el grano de la muña, pero esa será una tarea para otro día, o quizá cuando lleguemos mi madre, que no puede parar, ya la tenga hecha. ©

Una imagen de su huerta

Una imagen de su huerta

En el rastrojo

Rastrojos

Rastrojos

Preparandonos para sembrar

Preparándonos para sembrar

En el rastrojo hemos decidido sembrar este año el  maíz tardío para probar si hay posibilidades de sacar dos cosecha al mismo terreno y con poca tarea.   Dicen que el rastrojo es un espacio adecuado para sembrar, pues ayuda a mantener la humedad y con ello fresco el fruto y estábamos decidido a experimentar  tras recoger la cosecha.

Fue terminar de segar la cebada de invierno  cuando a los dos días  abrimos  la tierra por uno de los laterales de cada surco del  rastrojo y colocamos allí un poco de  humus, fuimos poniendo  las semillas de maíz y tras colocar  los granos    regamos un poco,  luego cerramos el suco.

Abriendo la tierra

Abriendo la tierra

Pero para qué andamos en esto. Esto es lo que se llama agricultura sin labranza y presenta algunas ventajas con las que queremos experimentar. Lo primero de todo es el bajo coste  que implica la preparación del terreno, cierto es que hubo que regar  y  ha nacido muy rápido, también que las últimas lluvias han ayudado aun más, pues está todo el maíz creciendo a buen ritmo. No va a alcanzar al otro,   no lo va a intentar, pero quien dice que no podremos conseguir una buena cosecha

Colocando las semillas

Colocando las semillas

También es cierto que van a nacer bastantes hierbas con tanta agua, pero el maíz va creciendo rápido con el calor  y en poco  las hierbas no lo podrán alcanzar, vamos a intentar intervenir solo si hay extrema necesidad.  Aunque sus rendimientos sean bajos si el trabajo dado es poco y ofrece dos cosechas siempre será mejor que dejar el campo desnudo durante todo el verano. La acción erosiva sobre este terreno con  las últimas lluvias ha tenido muy bajo impacto y de hecho el rastrojo ha ayudado a retener muy bien la humedad.

Naciendo

Naciendo

Además de que el maíz tiene unas raíces profundas y esa es una de las zonas nuevas que se cultiva por segunda vez, después de haber estado en ella la máquina, por lo que la acción de sus raíces para profundizar y fragmentar el suelo es importante. Como todo lo que tiene de ventajas, quizá los tenga de inconvenientes, veremos a ver.©

A buen ritmo

A buen ritmo tras las recientes lluvias

El trigo Sarraceno este verano

Hileras de Sarraceno

Hileras de Sarraceno

Tallo floral erguido

Tallo floral erguido

Este año  volví a intentarlo con el trigo sarraceno y procuré no repetir los errores del  pasado,  poniendo el cultivo en una buena época, ni tan tarde ni tan temprano como el año anterior.

Y aquí está. Creo que va magnífico.

En primavera sembré dos hileras. El nacimiento no fue todo lo adecuado que me hubiera gustado, pues fallaron semillas, lo que quizá fuese oportuno, pues sino  ahora estarían demasiado juntas las plantas entre si.

Su crecimiento, apoyado en un poco de humus  junto a las semillas, se está desarrollando bien, reforzado con el riego en cuanto las plantas lo demandan.

Ahora   con una altura de entre 50 y 70 cm está en plena floración.  La flor es blanca, menuda, abundante  y con un delicado toque rosa en sus estambres,  resultando  muy hermosa por si sola y es el objetivo de los polinizadores.

Recorrido por lashormigas rojas

Recorrido por las hormigas rojas

La polinización la realizan diversos insectos habiendo contemplado directamente la acción tanto de   las hormigas como  de algunas  abejas, en concreto nos sorprendieron   visitándolo abejas negras.

Apis mellifera

Apis mellifera ibérica

Vimos que en otoño  fue sensible al viento rompiéndose  algunas  ramas de las plantas, esperemos que ahora en verano  no sea así. Queda esperar que este año si podamos recoger una buena cosecha, pues el año pasado aunque  era muy tarde cuando maduró  aún así  hubo algunas semillas.©

Mi trigo y el del vecino

Mi trigo antes de comenzar a madurar

Mi trigo antes de comenzar a madurar

Este año sembramos un pequeño trocito de trigo ecológico, la intención más que nada era ver  como se daba. Lo pusimos en dos zonas, una junto al canal y otra en el espacio donde el año pasado habíamos sembrado las patatas de la paja.

Bajo la red,

Bajo la red,

...con la espiga comida

…con la espiga comida

El del canal se ha encespado bastante y no va a tener buena cosecha y el de las patatas, sin añadir nada más de abono, se crió fuerte y hermoso pero tampoco vamos a tener buena cosecha con el, es más veremos si puedo recoger algo de semillas.

La razón de este hecho está en que pese a la fuerza que tenía su espiga y  lo granado que se presentaba poco después de comenzar con la cebada los pardales se aficionaron al trigo, más aun cuando les retiramos la cebada, entonces ha sido un auténtico rabiar.

Le coloqué las redes,  y al final he terminado tapándolo con la manta, pero pese a todo  lo intentan, cuando llego en la mañana me encuentro con que han estado todo el rato alrededor de la  red y  quedan los restos de aquellas  espigas que han podido alcanzar.

Con redes y manta

Con redes y manta

Pero  no entiendo que se concentren tanto alrededor se este trigo,  pues la finca de al lado que raya con nosotros está completamente sembrada de trigo, casi una hectárea . ¿Qué tiene mi trigo que les gusta tanto? Dándole vueltas al tema, aparentemente es de la misma variedad,  solo hay una diferencia que yo sepa  entre ambos, el mío no tiene nada añadido y al del vecino no hace mucho lo fumigaron para no sé que bichos, un gorgojo,  que le afecta al trigo por estas fechas.

Campo de mi vecino

Campo de mi vecino…

¿Sabrán los pájaros diferenciar un trigo de otro? ¿Serán capaces de distinguir el que está envenenado del que no lo está? Solo sé que en el del vecino no paran, no se le nota daño alguno. ©

... con sus espigas

… con sus espigas