Archivo de la categoría: Cultivo de cereales

Aricar el cereal

¡A la tarea!

¡A la tarea!

Dícese aricar a la tarea de roturar el espacio que hay entre las hileras del cereal nacido, sea el trigo, centeno, cebada,…  Esta técnica solo es posible realizarla cuando no se ha sembrado a manta, sino asucando el terreno.

Todo hierbas

Todo hierbas

Es una tarea que desde la proliferación de los herbicidas  se ha restringido mucho en su uso, pero antes era habitual verla realizar  en primavera,  al finalizar el periodo de lluvias, cuando la tierra comenzaba a estar fácil de trabajar,  para desherbar el cereal.

Se  realizaba  esta tarea abriendo con el arado los sucos,  y acercando la tierra a las plantas, de modo que al remover las malas hierbas,  quedaban  expuestas al sol,  y se secaban.

Tambien servía para entoñar el cereal,  que tras las lluvias del invierno, tenía las raíces al aire, reforzando la cantidad de tierra que tenía sobre su base, de este modo  se afianzaba en el suelo.

Cavadas y  al sol, las hierbas fenecen

Cavadas y al sol, las hierbas fenecen

A esa tarea me he dedicado en parte  el fin de semana, sobre todo con el centeno, pues con el trigo no he acabado.  Lo malo es que no hay arado y la fuerza de trabajo en este caso han sido mis brazos y un zacho. También  hemos continuado cavando,  ya metidos en faena, las habas y los guisantes que comienzan a dejarse sentir   y crecer tras unos días de temperaturas tan suaves.

Luce bonito!

Luce bonito!

La tierra este año está tras tanta lluvia particularmente pesada y difícil de trabajar.  Se aterrona con facilidad. Es una tarea que se hace pesada, pero resulta necesaria, pues la tierra pesada y  lluvia han hecho proliferar la grama que es necesario controlar. ©

Maiz de palomitas

Maíz en palomitas

Maíz en palomitas

Ahora en estas tardes frías, cobijados en el sillón ante una buena película,  es cuando comenzamos a disfrutar de uno de los  frutos  recogidos en este otoño y que se ha estado secando hasta ahora: El maíz de palomitas, en su variedad específica, el Zea mays everata Sturt.

Pelando la mazorca

Pelando la mazorca

No ha sido mucho el fruto recogido,  pues de entrada no sembramos demasiado, pero si el suficiente para poder comer un montón de palomitas, de vez en cuando,  a lo largo del año.

Hilera de maíz

Hilera de maíz al recogerlo

El maíz lo sembramos al final de la zona dedicada a sandías y melones, donde recibía riego al mismo tiempo que las cucurbitáceas. Para evitar hibridaciones en el maíz de palomitas este año decidí colocarlo bien alejado del resto del maíz y  por otro lado lo planté en fecha diferente lo que permitió que no coincidiese con el resto en su época de floración.

Grano maduro

Grano maduro

Creció alto, con una o dos mazorcas por planta. Al ir tardío  el maíz ha madurado un poco más tarde, por lo que lo hemos recogido ya en pleno otoño a finales de octubre, antes de que bajaran las temperaturas, más que nada para comenzar a ponerlo a secar.

Mazorcas delgadas de grano más fino menudo

Mazorcas delgadas de grano más fino menudo

Ya seco antes de desgranar

Ya seco antes de desgranar

Hasta ahora ha estado en ello, pero ahora que ya está  bien prieto el grano y seco hemos comenzado a desgranarlo, con cuidado de no dañar la estructura del grano, para que las palomitas salten alegremente cuando lo pongamos en la sartén a calentar.

En el tarro de cristal

En el tarro de cristal

Solo nos queda almacenarlo de modo que se mantenga seco y pueda seguir abriéndose en la sartén. Para ello ya desgranado lo almacenamos en tarros de cristal. ©

Majando centeno

Trozo segado y amornalado

Trozo segado y amornalado

Llegada esta época  es la época de la siega, pero para cosecha la que tenía montada mi madre esta semana pasada en el pueblo, tenía una pequeña  meda de  mañizos de centeno dispuestos para  majar.

Campo de centeno en flor

Campo de centeno en primavera

No es que tuviera intención de  dedicarse al cultivo del centeno, de entrada había sembrado centeno en la sementera al acabar de recoger los cultivos, con la intención de que la tierra no echara tanta hierba y de que al llegar la primavera el centeno le sirviera como abono verde. Pero al venir la primavera tan húmeda no regresó al pueblo en las fechas que tenía previsto y cuando llegó el centeno tenía casi el metro, con lo que pensó en dejarlo para grano, el mejor grano posible y  totalmente ecológico, criado  con toda su altura pues algunas espigas tenían más de metro y medio.

Centeno en flor

Centeno en flor

Garañuelas

Garañuelas

Cuando llegamos al pueblo, ya había realizado ella sola la siega, todo ello con el sistema tradicional,  lo había cortado, amornalado y amontonado en dos medas. Para amornalar se eligen media docena de las espigas más largas y gordas y con ellas se atan los diferentes manojos, que se han ido haciendo con el cereal al segarlo, esas espigas juntas reciben el nombre de garañuelas.

Mi madre majando

Mi madre majando

Nosotros  primero limpiamos de hierbas  un trozo de pradera con la desbrozadora, extendimos un plástico en el suelo donde recoger el grano que se iba a sacar y  sobre el mismo fuimos extendiendo los mornales, para poderlos majar.

Manal artesano

Manal artesano

La acción de majarlos requiere una herramienta, el manal, que primero hubo que elaborar. Se emplearon dos varas que se ataban una a la otra, una seca, más larga  y la otra verde y corta, por lo que tenía más peso y eso ayudaba en la tarea al golpear el centeno, según  se iban moviendo los mornales, para que todas las partes quedaran bien sacudidas del mismo.

Amontonando la paja sin grano

Amontonando la paja sin grano

Todos probamos en la tarea, lo que para nosotros era casi un juego, pero que tenía que ser un duro  y áspero trabajo  si hubiera que extraer el cereal que comemos de esa guisa. Menos mal que no hacía demasiado calor.

limpiando  el grano

limpiando el grano

Espigas con un grano gordo y abundante

Espigas con un grano gordo y abundante

Al golpear la paja el centeno salía rebotado con energía y se amontonaba sobre el plástico, luego se sacudían los mornales y se amontonaban en un medero de paja, así unos tras otros, hasta acabar.

Centeno ecológico

Centeno ecológico

No acaba aquí la tarea, tras ella ahora hay que limpiar el grano amontonado, para ello es necesario un día en el que el viento corra un poco, y la brisa separe el grano de la muña, pero esa será una tarea para otro día, o quizá cuando lleguemos mi madre, que no puede parar, ya la tenga hecha. ©

Una imagen de su huerta

Una imagen de su huerta

En el rastrojo

Rastrojos

Rastrojos

Preparandonos para sembrar

Preparándonos para sembrar

En el rastrojo hemos decidido sembrar este año el  maíz tardío para probar si hay posibilidades de sacar dos cosecha al mismo terreno y con poca tarea.   Dicen que el rastrojo es un espacio adecuado para sembrar, pues ayuda a mantener la humedad y con ello fresco el fruto y estábamos decidido a experimentar  tras recoger la cosecha.

Fue terminar de segar la cebada de invierno  cuando a los dos días  abrimos  la tierra por uno de los laterales de cada surco del  rastrojo y colocamos allí un poco de  humus, fuimos poniendo  las semillas de maíz y tras colocar  los granos    regamos un poco,  luego cerramos el suco.

Abriendo la tierra

Abriendo la tierra

Pero para qué andamos en esto. Esto es lo que se llama agricultura sin labranza y presenta algunas ventajas con las que queremos experimentar. Lo primero de todo es el bajo coste  que implica la preparación del terreno, cierto es que hubo que regar  y  ha nacido muy rápido, también que las últimas lluvias han ayudado aun más, pues está todo el maíz creciendo a buen ritmo. No va a alcanzar al otro,   no lo va a intentar, pero quien dice que no podremos conseguir una buena cosecha

Colocando las semillas

Colocando las semillas

También es cierto que van a nacer bastantes hierbas con tanta agua, pero el maíz va creciendo rápido con el calor  y en poco  las hierbas no lo podrán alcanzar, vamos a intentar intervenir solo si hay extrema necesidad.  Aunque sus rendimientos sean bajos si el trabajo dado es poco y ofrece dos cosechas siempre será mejor que dejar el campo desnudo durante todo el verano. La acción erosiva sobre este terreno con  las últimas lluvias ha tenido muy bajo impacto y de hecho el rastrojo ha ayudado a retener muy bien la humedad.

Naciendo

Naciendo

Además de que el maíz tiene unas raíces profundas y esa es una de las zonas nuevas que se cultiva por segunda vez, después de haber estado en ella la máquina, por lo que la acción de sus raíces para profundizar y fragmentar el suelo es importante. Como todo lo que tiene de ventajas, quizá los tenga de inconvenientes, veremos a ver.©

A buen ritmo

A buen ritmo tras las recientes lluvias

El trigo Sarraceno este verano

Hileras de Sarraceno

Hileras de Sarraceno

Tallo floral erguido

Tallo floral erguido

Este año  volví a intentarlo con el trigo sarraceno y procuré no repetir los errores del  pasado,  poniendo el cultivo en una buena época, ni tan tarde ni tan temprano como el año anterior.

Y aquí está. Creo que va magnífico.

En primavera sembré dos hileras. El nacimiento no fue todo lo adecuado que me hubiera gustado, pues fallaron semillas, lo que quizá fuese oportuno, pues sino  ahora estarían demasiado juntas las plantas entre si.

Su crecimiento, apoyado en un poco de humus  junto a las semillas, se está desarrollando bien, reforzado con el riego en cuanto las plantas lo demandan.

Ahora   con una altura de entre 50 y 70 cm está en plena floración.  La flor es blanca, menuda, abundante  y con un delicado toque rosa en sus estambres,  resultando  muy hermosa por si sola y es el objetivo de los polinizadores.

Recorrido por lashormigas rojas

Recorrido por las hormigas rojas

La polinización la realizan diversos insectos habiendo contemplado directamente la acción tanto de   las hormigas como  de algunas  abejas, en concreto nos sorprendieron   visitándolo abejas negras.

Apis mellifera

Apis mellifera ibérica

Vimos que en otoño  fue sensible al viento rompiéndose  algunas  ramas de las plantas, esperemos que ahora en verano  no sea así. Queda esperar que este año si podamos recoger una buena cosecha, pues el año pasado aunque  era muy tarde cuando maduró  aún así  hubo algunas semillas.©

Mi trigo y el del vecino

Mi trigo antes de comenzar a madurar

Mi trigo antes de comenzar a madurar

Este año sembramos un pequeño trocito de trigo ecológico, la intención más que nada era ver  como se daba. Lo pusimos en dos zonas, una junto al canal y otra en el espacio donde el año pasado habíamos sembrado las patatas de la paja.

Bajo la red,

Bajo la red,

...con la espiga comida

…con la espiga comida

El del canal se ha encespado bastante y no va a tener buena cosecha y el de las patatas, sin añadir nada más de abono, se crió fuerte y hermoso pero tampoco vamos a tener buena cosecha con el, es más veremos si puedo recoger algo de semillas.

La razón de este hecho está en que pese a la fuerza que tenía su espiga y  lo granado que se presentaba poco después de comenzar con la cebada los pardales se aficionaron al trigo, más aun cuando les retiramos la cebada, entonces ha sido un auténtico rabiar.

Le coloqué las redes,  y al final he terminado tapándolo con la manta, pero pese a todo  lo intentan, cuando llego en la mañana me encuentro con que han estado todo el rato alrededor de la  red y  quedan los restos de aquellas  espigas que han podido alcanzar.

Con redes y manta

Con redes y manta

Pero  no entiendo que se concentren tanto alrededor se este trigo,  pues la finca de al lado que raya con nosotros está completamente sembrada de trigo, casi una hectárea . ¿Qué tiene mi trigo que les gusta tanto? Dándole vueltas al tema, aparentemente es de la misma variedad,  solo hay una diferencia que yo sepa  entre ambos, el mío no tiene nada añadido y al del vecino no hace mucho lo fumigaron para no sé que bichos, un gorgojo,  que le afecta al trigo por estas fechas.

Campo de mi vecino

Campo de mi vecino…

¿Sabrán los pájaros diferenciar un trigo de otro? ¿Serán capaces de distinguir el que está envenenado del que no lo está? Solo sé que en el del vecino no paran, no se le nota daño alguno. ©

... con sus espigas

… con sus espigas

Pardales en acción

Hordeum vulgare

Hordeum vulgare

A lo largo de toda la primavera la cebada de invierno ha estado creciendo en el huerto.  No esperábamos mucho de la misma, pues se sembró a modo de experimento en una zona donde había estado  trabajando la máquina, con el terreno muy apisonado, como un modo de empezar a poner el  suelo  listo para el cultivo.

Hermosas  espigas

Hermosas espigas

Así de buena  estaba a comienzos de junio, un trozo  que presentaba hermosas   espigas, que se mecían libres bajo la brisa, mientras que lentamente comenzaban a madurar. Nos hicimos esperanza de una buena cosecha.

...

Pero está claro que al pequeño cultivador  todo se le convierten en mermas, poco a poco comenzamos a notar que algo sucedía    en las espigas cada vez más peladas y desgastadas. No ocurría   nada mientras nosotros estábamos en el huerto, pero había que tomar medidas, estaba claro que  había que protegerla.

Bajo la red

Bajo la red

Tendimos unos arcos de hierro por encima y colocamos una red. Pero no acabó ahí, todos los bordes en contacto con la red comenzaron a estar asolados,  y en ocasiones   refrenados por la red ya había más tiempo  para localizar a los culpables, para  verlos.

Pelando los granos

Pelando los granos

Pese a todo qué rápidos  resultan los pardales para desaparecer cuando llegamos al huerto,   aprovechan cada hueco, cada espiga cercana, cada oportunidad,  su acción deja huellas manifiestas sobre nuestra cebada, veremos lo que queda por recoger tras el paso de las bandadas. ©

Sin dejar uno

¡…sin comentarios!

Ampliamos los cereales de invierno

Cebada asucada y con paja de cobertura, sin apenas trabajar la tierra

Cebada asucada y con paja de cobertura, sin apenas trabajar la tierra

Terreno a comienzos de noviembre, recién sembrado

Terreno a comienzos de noviembre, recién sembrado

La sementera está ya finalizada y los cereales de invierno nacieron bien y de momento  van con muy buen pie este año.  Ahora en el otoño hemos sembrado cebada de  ciclo largo, centeno, espelta y trigo. Este año hemos incorporado la cebada de invierno y el trigo respecto a lo sembrado el año pasado.

A la hora de sembrar  en la sementera es muy importante  el que la tierra esté bien de humedad. Este año ha estado bien en ese sentido, pues aunque las lluvias no han sido excepcionales si que han sido suficiente para asegurar una buena nascencia en los cereales sembrados.

Inicialmente habíamos pensado en poner  los cereales en la zona sembrada de patatas anteriormente, pero al final cambiamos de opinión y los hemos puesto en la zona exterior a la valla, entre esta y el canal de desagüe. En nuestra zona al sembrar hay que dejar si se cerca 4 metros desde la valla  y el canal de desagüe para  permitir labores de mantenimiento de este.

Es una zona donde de momento lo único que habíamos sembrado era un trozo para alfalfa, que se ha dado bien. De este modo nos aseguramos que sea un trozo que se mantenga libre de malezas. Será una zona donde iremos sembrando en plan más extensivo, dejando periodos de barbecho, intercambiando la siembra de cereales con algunas leguminosas.

Cebada

Cebada

Trigo barbilla

Trigo barbilla

Cebteno

Centeno

Espelta

Espelta

El terreno estaba muy desigual. Había zonas ya sembradas de berzas de años anteriores, otras roturadas de este año, asi mismo había una zona que estaba sin arar y sin arar se ha mantenido, pero en ella hemos colocado centeno sembrado a voleo por encima, y cubierto todo ello por paja de cebada.

Han tardado todos los cereales  en nacer, o al menos eso me ha parecido, pero ahora están bien y fuertes todos ellos. La cebada se ha colocado en una zona en paralelo donde está el área de experimentación. Con la tierra levemente arañada, colocando paja  directamente sobre las semillas sembradas en hilera. Las hierbas no parecen haber nacido, pero sin duda lo harán pues no se ha empleado ningún tipo de control de las mismas, pero si lo hacen cuando  la cebada esté ya fuerte, ya no podrán con ella.

Zona exterior de la valla

Zona exterior de la valla

El resto está fuera de la valla por este orden, según aparecen en la fotografía:

  • Lo primero un buen trozo de trigo, creo que trigo barbilla, he colocado  cinco  sucos que ahora van ya  muy hermosos, apenas ha nacido hierba entre los sucos. Más adelante tendré que abrir los sucos, pero será a finales del invierno.
  • Luego va el centeno, un trozo sembrado en sucos, bien nacido y  con poca hierba lo asucado, el otro trozo sembrado a manta y con paja, de momento va muy fuerte, es difícil saber si tiene hierba o no.
  • Finalmente está el trozo de la espelta. Colocada en la zona  donde había el año pasado colocado berzas, es una zona  bien labrada y  el cereal está bien nacido, va muy bonito.

En todos los casos como abono se  ha usado el humus de lombriz, pues de cara al invierno  se puede considerar uno de los mejores a emplear. Al mismo tiempo que nutre las plantas, asegura la renovación bacteriana del terreno y protege a las raíces de la intensidad de la acción de la helada, al asegurar una mejor asimilación de los nutrientes.©

Cosecha de maíz

Grano de Zea mays

Ya hemos recogido nuestra cosecha de maíz de este año. De hecho durante esta semana y parte de la pasada hemos estado secando las mazorcas al sol, aprovechando las suaves temperaturas que han hecho.

Terminado de cosechar

Mazorcas para sembrar

La cosecha no ha sido mala, de un total de unos 13 m cuadrados de maíz  hemos sacado un cajón de mazorcas, pero el peso del mismo en seco todavía no lo se, de hecho todavía tenemos que desgranarlo,  por lo que no puedo hacer comparación con las cifras que se  manejan por estas zonas con el maíz híbrido, pero es de esperar que el rendimiento del maíz del país que yo siembro sea menor, pero también es cierto que si se tienen en cuenta sus costes quizá no sea tanta la diferencia.

Restos para el montón de compost

Las plantas nacieron pronto y  habiendo venido el verano y hasta ahora sin lluvias, cuando   las hemos segado ya estaban bastante secas y  las mazorcas bien maduras.

Bajo la malla

… en el balcón

Su crecimiento a lo largo del verano no ha sido malo, pero creo que el próximo año intentaré sembrarlo como hacen por aquí, nada de muchas semillas  para luego entresacarlas,  sino que  seleccionaré buenas semillas y  lo plantaré con al menos  25 cm de distancia unas de otras, eso hará que el parón que tuvieron cuando las entresaqué, más bien tarde, no lo tengan y con ello creo que su crecimiento será mejor.

Las mazorcas están mezcladas, pues sembré tanto maíz amarillo como maíz rojo.  Son en general unas mazorcas de tamaño medio, de grano prieto, en las que el grano adopta una disposición  en hileras, ligeramente helicoidal.

Aunque ha habido mazorcas mal polinizadas, su número no ha sido excesivo, no así el problema que hemos tenido con el tizón del que han ido apareciendo diferentes plantas colonizada a lo largo del veranos, que hemos ido quemando según las hemos ido viendo.

La mazorca una vez quitadas las hojas que la envuelven,  primero  las dejamos secando bajo una malla metálica pues los pájaros han estado pendientes de ellas. Más tarde cuando ha comenzado a estar más inestable el tiempo las traje para casa y se siguen secando en el balcón.  Pero la tarea no ha acabado, en algún momento cuando veamos  que están secas nos tendremos que poner a desgranarlas. ©

La sementera

Dice el  Diccionario de la  Real Academia de la Lengua Española entre otras acepciones  que la sementera es el tiempo  a propósito para sembrar y ese es el momento que se inicia  ahora.

Que adecuado considerar que el momento por excelencia para sembrar  era aquel  en el que se colocaba en la tierra la semilla que era la base de la cosecha de todo el año. El momento para la producción del cereal, en concreto del trigo y del centeno en el que se basaba la comida diaria  a lo largo del año.

Centeno durante el invierno

La sementera sigue siendo hoy en día un tiempo importante en la producción de alimentos en las zonas templadas porque afecta al cultivo de  lo que se llaman los cereales de ciclo largo, esto es aquellos que se siembran antes del invierno y pasan todo el invierno y la primavera antes de que se recolecten en el verano. Hablamos fundamentalmente del trigo en sus  diversas variantes, el centeno y  también la cebada.

Trigo y centeno eran en el pasado cereales  complementarios en la producción. El trigo demanda tierras más fértiles, de mejor calidad y por ello era producido con más dificultad y considerado más propio de casas ricas, mientras que el centeno presenta menores demandas, resiste mejor el frío y se adapta más fácilmente a los terrenos marginales.  Era por ello cultivo de pobres, y su pan más basto reservado a las clases menos pudientes de la sociedad. La cebada en mi zona se reservaba  para pienso de los animales, pero hoy también se puede incorporar  en el consumo humano.

Zona donde han estado las patatas antes de roturarlas para la siembra de otoño

Frente a los cereales de ciclo largo aparecen los de ciclo corto que se sembrarán en la primavera,  de los que ahora no vamos a hablar.

Zona donde se sembraron centeno y espelta. Han descansado hasta ahora y posiblemente ponga garbanzos

Es la sementera un momento de poner las semillas en tierra. Nada mejor que  poder realizar la tarea después de que  haya llovido. De eso se han encargado los chapuzones que durante esta semana han caído en la huerta. No es que haya penetrado profundamente, pues la tierra estaba muy seca, pero en las zonas que estaban cultivadas la tierra se ha humedecido en los 10 – 15 cm más externos. Lo que es digno de considerarse. Ahora habrá que voltear la tierra, abonar un poco y sembrar las semillas.

Pero tampoco hay prisa, ahora vamos a ponernos a preparar la tierra  y después  tenemos todo el mes de octubre por delante para   pensar  que cultivos y dónde  nos interesa sembrar. ©